Burnt , Una buena receta

Director: John Wells.
Actúan: Bradley Cooper, Sienna Miller, Omar Sy, Daniel Bruhl.

Es fácil decir que no hace falta prestar mucha atención para darse cuenta del boom gastronómico que se ha venido dando desde hace algunos años a nivel mundial. En el momento que se pusieron de moda los reality shows de chefs en competencia, la demanda de esta carrera creció muchísimo.

No sé si esto resulte tan evidente para los demás, pero en mi caso, por el hecho de trabajar en una revista de cultura culinaria, es algo innegable. Incluso a nivel local, hay un montón de restaurantes nuevos con propuestas que luchan por ser innovadoras y llamar la atención de un consumidor que tiene cada vez más opciones.

El crecimiento de esta industria es un beneficio para todos por donde se le vea, sin embargo también es una presión enorme para aquellos que buscan destacar. Últimamente, también el cine ha acaparado el tema y este fin de semana llega a México Una buena receta (o Burnt en inglés), del director John Wells.

El filme cuenta la historia del chef Adam Jones (Bradley Cooper), quién después de perderlo todo por causa de sus adicciones, vuelve a la cocina con un equipo que lo acompañará en su intento por obtener las tres estrellas Michelin.

El reparto que tiene Burnt es uno de los aspectos más positivos que se pueden mencionar. De Bradley Cooper no hay mucho que decir; sabemos que puede hacer el trabajo y cumple con encarnar al chef atormentado que busca desesperadamente la perfección, aunque no tiene la paciencia ni el tacto para lograrlo.

También hay papeles secundarios que brillan. Daniel Brühl interpreta al dueño del restaurante, Tony. Para aquellos que conozcan un poco de este actor, sabrán que tenga un papel grande o chico, sabe sacarle provecho. Las escenas donde aparece son las más memorables de la película. Lo mismo sucede con Emma Thompson (la Dra. Rosshilde), una especie de guía espiritual para el personaje principal.

El personaje de Sienna Miller, Helene, forma parte del equipo del chef y es el interés amoroso del mismo. A mí me ha parecido un cliché total la relación sentimental y el desarrollo que se le da, aunque no creo que sea lo relevante de la historia.

El filme es entretenido. Su duración es de 100 minutos, por lo que no se siente pesado en ningún momento. Hay que destacar que gran parte del tiempo la protagonista es la comida. Se retrata de una manera en la que el espectador puede apreciar la delicadeza y el cuidado con la que los chefs trabajan, la importancia de los detalles y la disciplina que se exige dentro de la cocina.

El único problema de Una buena receta, es que no hay sorpresas. Vas a pasar un rato agradable, sí, pero cada situación resulta bastante predecible. Todo funciona bien, simplemente no aporta nada nuevo, pero es más que aceptable para disfrutar en el cine el fin de semana.

Las personas que se desempeñan en el ámbito gastronómico pueden salir encantadas de la sala al ver el homenaje que se le rinde a su trabajo. Los demás probablemente saldrán satisfechos, pero con mucho antojo y ganas de una buena cena.