Enemigo invisible, un dilema ético

Del mismo director de Tsotsi, Gavin Hood, Enemigo Invisible nos presenta un dilema derivado del desarrollo de la tecnología en su aplicación bélica. Nos deja entrever dónde está nuestra moralidad como civilización cuando en una misión, una general británica Katherine Powell (interpretada por Helen Mirren) está lista para ordenar un misil dron con el objetivo de deshacer una organización terrorista somalí que incluye dos ciudadanos británicos y uno estadounidense. El detalle es que hay una niña en la zona y en caso de seguir adelante, ella moriría.

Toda la película involucra una serie de niveles, desde el piloto del dron Steve Watts, la general Powell, el Lugarteniente General Frank Benson (interpretado por Alan Rickman) y luego al secretario de Relaciones Exteriores y hacia arriba. El debate entre ellos es: ¿Vale la pena salvar a una niña versus la amenaza potencial de que cientos mueran a manos de los terroristas?

Al mismo tiempo, un agente hace intentos por extraer a la niña de la zona de muerte sin generar sospechas mientras que el tiempo se termina y se corre el riesgo de que entre la discusión sobre si lanzar el misil o no, salgan de la casa habitación un par de terroristas suicidas con chalecos bomba.

Sin duda una película que despierta a las emociones y el intelecto en una discusión ética que no debe distar de la realidad y que al mismo tiempo, como un buen thriller, te mantiene a la orilla del asiento los 102 minutos que dura.

Cabe mencionar que la actuación de Alan Rickman es como “la cereza del pastel”, ya que presenta su posición con una declaración apasionada sobre la perspectiva de un hombre de guerra. En resumen, súper recomendable ver esta película.