La Bruja, terror que perdura

Y cuando parecía que las esperanzas de poder ver “La Bruja” en México se desvanecían, llega finalmente a algunas salas de nuestro país, como por arte de magia (esperando sea de la buena).

THEWITCH_posterSituado en Nueva Inglaterra, en el año 1630, “La Bruja” se centra en la vida de una familia extremadamente religiosa que se ve forzada a mudarse de su comunidad al Bosque, en espera de una mejor vida. Muy temprano en la película, la desaparición de un miembro de la familia trastoca la unión entre sus miembros, dando comienzo al desarrollo de una historia que por momentos pareciera decantarse a un drama de época, pero que establece desde un principio un mal latente, una amenaza que pondrá a prueba los lazos de la familia, provocando incluso que sus profundas creencias puedan ser un elemento propicio para un caos mayor.

Desde antes de su estreno en cartelera comercial, “La Bruja” ha ganado cierta reputación entre los seguidores del genero de terror, debido a la buena recepción en Festivales, así como las buenas reseñas y criticas, pero de igual forma ha obtenido reacciones negativas en algunos foros por no estar al nivel de las expectativas creadas. Habiendo visto la película, puedo comprender ambos puntos.

La gente encargada de la mercadotecnia de la película ha sido cuidadosa respecto a la manera en que promocionan el film, ya que uno de los puntos clave para disfrutarla es saber lo menos posible y llegar con una mente abierta, por lo que trataré de mantener esta reseña en ese mismo tenor.

La Bruja no recurre al susto fácil, al sonido estruendoso para impactar, o a escenas de violencia gratuita para generar una reacción fácil y rápida. Esta película se toma su tiempo para desarrollar la historia, apoyándose en interpretaciones actorales de primer nivel. La dirección saca provecho del talento de sus histriones, así como de los escenarios naturales, para crear una atmósfera que puede pasar de ser apacible a ser amenazadora. En ese aspecto, podemos decir que la película cumple, y entrega un producto de gran calidad.

Por otro lado, el ritmo del desarrollo de la historia podrá parecer lento o falto de emociones para quien espera un vehículo fílmico mas ágil, con amplia dosis de gore o constantemente explícito. Lo que para ese perfil de espectador podría ser un factor de tedio, es lo que hace que funcione la película. Ese lento cocimiento, como en un platillo gourmet, hace que el resultado final sea satisfactorio. Algunas imágenes de esa película perdurarán en la mente de algunos espectadores por un tiempo, que es más de lo que pueden presumir otras películas recientes del género.

“La Bruja” tiene niveles de lectura y simbolismos, pero no exige que el público tenga que discernir cada elemento para poder disfrutar la experiencia. Lo que es una garantía, es que al aparecer los créditos es inevitable hablar sobre lo visto en la pantalla, incitará a hablar de ella con el compañero de butaca, y al final del día, es más de lo que muchas otras películas pueden lograr.